martes, 21 de diciembre de 2010

"Afrontar el reto, mediante una visión colectiva"

Siempre me motivan los retos sin discriminar la naturaleza de los mismos, mantener la periodicidad de estas reflexiones es un objetivo asumible; mi reto en el Nàstic seguro que requerirá una exigencia superior.

Como entrenador siempre he madurado a base de experiencias que en varias ocasiones no han tenido el desenlace esperado, pero que han conformado mi carácter, mi personalidad, mi modelo de dirección de un equipo profesional. Soy sincero al manifestar que la riqueza de estas experiencias,  me han permitido crecer como entrenador, posiblemente no al ritmo deseado, pero evolucionando, no esperando únicamente el desenlace final, sino disfrutando del camino. Un día volveré a la Primera División, esa és como dice Paulo Coelho mi “Leyenda Personal”, un objetivo individual que me permite afrontar la realidad con un optimismo natural.

Ante todo mi primer deseo es conseguir que vivamos esta experiencia de forma colectiva, sin renunciar a ningún trabajador de este gran club. Emitir un mensaje, que resuene, que nos aglutine, que nos permita recuperar unas sensaciones de seguridad que posiblemente con el tiempo hayan desaparecido. Movilizar una emoción de forma colectiva, para superar una situación que puede superar a nivel individual.

No podemos escoger nuestras circunstancias, pero si saber convivir con ellas. Si tienes problemas, aprende a afrontarlos, con serenidad, con reflexión, con conocimiento. Ante una situación como la actual, el primer objetivo es movilizar la motivación interna, vinculada con aspectos como la autovaloración y especialmente el control de la tarea.

A nivel de autovaloración, debemos conseguir hacerles creer en si mismos. Un jugador, un equipo, és un estado de ánimo. La actitud de los entrenadores, expande, contagia, este estado de ánimo, generando una sensación colectiva de limitación en el rendimiento o la posibilidad de alcanzar cualquier tipo de objetivo. Crear jugadores atrevidos, que se atrevan a ganar, que apuesten claramente por intentar conseguir el objetivo, no esperar a analizar las circunstancias del partido. Jugar para recuperar y atacar, jugar sin ataduras, y transmitir esa confianza al resto del equipo. Cambiar la tendencia habitual de intentar descubrir en el jugador sus  puntos débiles para intentar mejorarlos, debemos apostar por identificar sus fortalezas  y edificar sobre ellas.

A nivel de control de la tarea, mi principal reto es desarrollar e implementar mis prioridades, buscando la implicación máxima del jugador. El jugador debe aprender a entender la dinámica del juego, para facilitar sus tomas de decisiones. Vivenciar el juego, identificando las señales pertinentes, para conseguir la sinergia, es decir, que llegada la competición, todos los jugadores interpreten de forma similar todas las diferentes situaciones que se planteen. Los entrenadores que dudan, hacen dudar, no existe peor entrenador que aquel que no sabe transmitir su modelo, mejor o peor, pero definido, y que consigue que todos los jugadores crean en él.

Cuando defiendes públicamente unas ideas, tienes que esforzaste por vivir de acuerdo con ellas.  Lo que creamos o lo que pensemos, al final no tiene importancia, lo único que realmente es importante es lo que hacemos. ¿Qué compromisos estamos dispuestos a exigirnos para revertir esta situación?

Como entrenador intentas trasladar esta cuestión a cada uno de los jugadores, escogiendo el momento adecuado, invitando en lugar de tratar de convencer y especialmente intentando provocar emociones.  En estas primeras aproximaciones, si algo tengo claro, es que hablamos de un grupo humano sensacional, esa es una ventaja que debemos aprovechar, para conformar nuestra visión colectiva. Cuando salgamos de esta situación estoy convencido que su afectividad será mayor, ese es el auténtico valor de todo nuestro trabajo, partiendo de la premisa de que en el futbol lo realmente valioso es la relación humana de los jugadores.

Todos tenemos un deseo, es un buen periodo del año para tenerlos, yo voy a luchar por el mío, sin olvidar que siempre nuestra mente se lanza hacia delante tan pronto como tiene algo a lo que tender. Si tenemos objetivos ambiciosos, obtendremos resultados ambiciosos. No se trata de divulgar lo que se quiere hacer, sino de hacerlo.

El pedagogo Paulo Freire siempre decía que “el mejor maestro es el que pasa desapercibido”. Dejemos a los jugadores que encuentren la mejor versión de si mismos, y que tomen decisiones, ese es mi principal reto.

Una última reflexión, en cualquier circunstancia negativa siempre podemos rescatar alguna connotación positiva. El dolor nos mantiene alerta, nos previene, nos indica que debemos realizar algún pequeño cambio en nuestros hábitos. En la Segunda División existen muchos equipos que de momento no experimentan este dolor, viven en una aparente tranquilidad, sin preveer que un campeonato tan largo y tan exigente, puede alterarse de forma casi imperceptible. Llegados ese momento, equipos como el Nàstic, que se encuentran en medio del vendaval, sabrán convivir mejor con todas las amenazas que puedan aparecer, aceptará mejor los riesgos. La gran victoria que en ese momento parecerá fácil, será el resultado de una serie de pequeñas victorias que hoy pasan desapercibidas. 



jueves, 2 de diciembre de 2010

"Comunicación y Competición"

El futuro del entrenador de futbol, requiere descubrir, aprender, consolidar, utilizar y dominar las habilidades emocionales. Desde esta profunda convicción, desearía reflexionar sobre una de las capacidades que potencialmente más podemos desarrollar, la comunicación.

Dentro de nuestro estilo de dirección de equipo uno de los aspectos que más debemos cuidar es la forma de enviar nuestros mensajes, siempre teniendo como referencia que lo importante es lo que entiende el jugador, no lo que pretende decir el entrenador. Desde esta premisa, irrefutable, los entrenadores deberíamos empezar a modelar nuestro estilo comunicativo, intentando conseguir como mínimo dos objetivos básicos, que conozcan la identidad de equipo que queremos conseguir, y en segundo lugar que la sepan adaptar e interpretar a las exigencias de la competición.


Dentro de este segundo aspecto, creo necesario que el entrenador aproveche su habitat natural, es decir el entrenamiento, para intentar modular una comunicación verbal y no verbal, parecida a la que posteriormente deberá utilizar en la competición. Es decir, posiblemente no deberíamos utilizar tantas pausas para dar información, ni ralentizar el juego con nuestras consignas, sino utilizar una metodología adecuada para transmitir esas señales colectivas o unos jugadores encargados de facilitarlas dentro del terreno de juego.


Mourinho, en el partido contra el Ajax, consiguió que su mensaje fuera entendido por los dos jugadores que se debían autoexpulsar, pese a que el canal utilizado no fuera ni el más correcto ni el más discreto. Prefiero la otra versión, la del Mourinho del Oporto, donde me sorprendía utilizando los cambios para hacer llegar a los jugadores pequeños papeles con información muy específica.

Otros entrenadores, prefieren que en las pequeñas interrupciones del juego, los jugadores referencia del equipo se aproximen al banquillo para poder recibir una información que posteriormente distribuyen sobre todo el equipo. Sigo recordando el Valencia de Benitez donde existían dos jugadores, Ayala y Pellegrino, que eran la prolongación del entrenador dentro del terreno de juego. 

El objetivo final, sigue siendo que la información, nuestro mensaje, pueda ser entendible por los jugadores sometidos a la presión de la competición, y este aspecto es entrenable.


Otra cuestión es pensar que todas las señales que emitimos los entrenadores durante los partidos es comunicación, en ese aspecto se me hace más difícil intentar pensar que Unai Emery emita los mismos mensajes no verbales durante todos los entrenamientos. Existen actitudes que reflejan nuestro estado de ánimo en la competición, pero no comunican información relevante para la misma.

viernes, 26 de noviembre de 2010

"Periodización Emocional"



Hoy desearía iniciar un nuevo objetivo en este blog. Además de pretender ser un espacio de reflexión personal (sin renunciar a vuestras aportaciones), existe una segunda intencionalidad, estructurar, describir y crear la necesidad de aplicar las diferentes habilidades emocionales.

Son infinitas las posibilidades y muy difícil ponerse de acuerdo, aunque el objetivo fundamental siempre es crear una clasificación que en primer lugar  no pueda obviar ninguna de las competencias básicas a nivel psicológico y en segundo lugar que consiga el reto de ser fácilmente aplicable para el entrenador.

Singer (1986), Nowack (2007) y Carrascosa (2003), son tres precedentes destacables, bien por sus aportaciones innovadoras o bien por sus aportaciones a nuestra clasificación.

Realizando nuevas aportaciones personales, nuestra nueva propuesta incluiría tres núcleos fundamentales:

Habilidades básicas, que intervienen en el sistema entrenador-grupo-jugador:
 1)    Comunicación
 2)    Motivación
 3)    Inteligencia Emocional

Habilidades de Gestión de las Relaciones dentro del Grupo:
 4)    Liderazgo
 5)    Cohexión de Grupo
 6)    Gestión de Conflictos

Habilidades de Autogestión del Jugador o del Entrenador, en su preparación hacia la competición:
 7)    Autoeficacia
 8)    Toma de Decisiones
 9)    Concentración
10) Autocontrol

Aceptando la especifidad del entrenamiento, es decir, la aceptación de supeditar todas las tareas de entrenamiento al modelo de juego solicitado, debemos intentar mejorar la metodología de entrenamiento aportando las habilidades emocionales que en primer lugar favorezcan la gestión de las relaciones dentro del grupo y en segundo lugar que preparen al futbolista para saber competir (autogestión). 


La autogestión y la gestión del grupo, integrados gracias a tres elementos básicos como son las comunicación, la motivación y la inteligencia emocional, son los pilares centrales del entrenamiento psicológico. El reto para el entrenador actual, es saber integrar estos cinco pilares dentro de su periodización táctica, no sólo a nivel teórico, sino llegar a crear y planificar una serie de destrezas, habilidades y tareas que incluyan estos objetivos emocionales.

¿No deberían ser sobre todo los principios de juego instituidos para el equipo, defender en zona por ejemplo, los que guiaran la construcción socioafectiva del espíritu de equipo?

Por tanto, como entrenadores o como psicólogos, nuestro principal objetivo debe ser integrar las capacidades emocionales que cada uno requiera en su propia concepción del juego, eso es para mi la “periodización emocional”.

Volviendo a nuestros objetivos, creo necesario intentar fundamentar las futuras reflexiones en las capacidades emocionales definidas, insistiendo en intentar provocar una reflexión individual en cada entrenador.

“Cuando por fín sabíamos las respuestas, nos cambiaron las preguntas” Mario Benedetti.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

"La Emocion del gol"


Autocontrol competitivo, significa mantener el estado de concentración y autoeficacia, cuando las circunstancias modifican el estado de activación del jugador.

Aaron del Recreativo, marca en el minuto 83, el gol de un empate muy valioso para su equipo, aumenta su nivel de activación y disminuye su concentración. Celebra el gol sacándose la camiseta, obviando que ya tenía una tarjeta. Pocas veces podemos descubrir como un jugador juega con los límites antagónicos de la emoción, de la alegría al abatimiento. Su expresión facial se mantuvo congelada en una mueca que cualquier jugador de poker  desearía saber reproducir.

Iniesta marca el gol en la final del Mundial, se dispara la activación, salta por los aires cualquier posibilidad de autocontrol al vivir, con toda probabilidad, los mejores instantes de su vida deportiva. En ese instante, congelado en todas nuestras retinas, el jugador se mantiene concentrado en su misión, recordar a su amigo Jarque. Pocos instantes tienen el impacto emocional de ese gesto, recordar a todo el planeta que por encima del futbol, todos tenemos nuestras prioridades, nuestras motivaciones.

Dos maneras de interpretar un gol, la primera fugaz, la segunda eterna. No vivimos según nuestras circunstancias, sino de la manera en que las interpretamos.

“No recordaran lo que dijiste, ni siquiera lo que hiciste, pero siempre recordarán cómo les trataste”. 

"Atrapado en una Emoción"

Pese a la pequeña dimensión de este proyecto, los objetivos que uno pretende son muy altos. De momento, lejos de definirlos, voy a intentar describir el primer paso, la esencia de este futbol emocional.

Por supuesto, la esencia es conocer la emoción, es decir, si los entrenadores debemos saber convivir, asimilar y proyectar todas las emociones que coexisten en un grupo, primero deberemos aprender a reconocerlas.

En el primer curso de Coaching que realicé, la “coach” (Merritxell Orriols) invitó a todo el grupo para que reflexionara sobre la mejor pregunta que nos habían realizado. A ella le había sorprendido un amigo preguntándole “¿Desde que emoción te relacionas con los demás? En mi interior, yo me sorprendía preguntándome ¿Sabías que tenías que tener una emoción para relacionarte con los demás?

Reconocer las emociones, cómo nos afectan, cómo moldean nuestro carácter y la manera de enfrentarnos a los distintos acontecimientos, mejora la percepción de nuestra experiencia y por tanto facilita nuestro aprendizaje.

Yo vivo atrapado en una emoción, recuerdo las palabras que comunicaba el día de mi debut en Primera División, en el vestuario del estadio de Riazor, aún escucho mi mensaje previo a los jugadores, “si alguien no está lo suficientemente motivado para este partido, que no se preocupe, yo tengo suficiente para los dos”. Tras la victoria, sigo recordando, uno por uno, los abrazos que nos dimos con todos los jugadores en el mismo campo. Sigo recordando como necesitaba compartir mi emoción con ellos y al instante con mi familia.

Sigo apostando por la relación humana, sigo apostando por luchar para poder volver a vivir emociones como la anterior y para aprender a desprenderme de las emociones negativas (ira, enfado, resentimiento), que nos invaden e intentan permanecer en nosotros aunque las circunstancias hayan cambiado.

Desde este blog quiero animaros a intentar compartir aquellas emociones que están facilitando vuestro acercamiento al futbol. Aquellas emociones que difícilmente se pueden explicar fuera de contexto, porque no se viven con el mismo espíritu, porque no se sienten con la intensidad de las personas que disfrutamos con él. Ojalá pueda llegar a conectar con vosotros, amigos, alumnos, jugadores, para mejorar este espacio común.


sábado, 13 de noviembre de 2010

"La realidad del entrenador"

Un buen entrenador es el que, llegada una situación negativa, es capaz de alterar la realidad sin que esta haya influido en él. Si la situación es negativa, tengo la obligación de cambiarla, y cuando estudio de qué manera lo hago no debo estar sufriendo ninguna alteración emocional producto de esta misma situación. Muchas veces intervenir en una situación negativa no significa convertirla en positiva, sino conseguir que no sea más negativa, sabiendo que podré rectificar más tarde.  Esa toma de decisiones continua, supone elaborar mentalmente planes de acción que pueden llegar a concretarse o no en el discurrir del partido. Siempre existirán otras alternativas, pero en las valoraciones posteriores al partido, siempre deberemos entender que la otra realidad, la observada por el entrenador, tiene razón de existir.

"Comprometidos con su entrenador"

Siempre he creido que lo mejor del futbol son los futbolistas. Marcó Lopo y se fue directo a abrazar a Lotina, tras él más de medio equipo achuchó al técnico, cuya continuidad fiaba su propio presidente a los resultados.
Con Lotina tenemos un estilo de liderazgo-coaching, basado no tan sólo en conseguir los objetivos sino en el desarrollo personal. “Creo en tí y espero lo mejor de ti mismo”. Jugadores comprometidos con el equipo y con su entrenador. Cuando vienen los problemas, el equipo no duda, eso les ha permitido convivir con estas circunstancias en anteriores temporadas. La clave del liderazgo es fomentar las relaciones humanas.

viernes, 12 de noviembre de 2010

"Las ganas de ser dignos"

www.impulsobaires.com.ar/nota.php?id=41340
Un monumento recuerda, en Ucrania, a los jugadores del Dínamo de Kiev de 1942. En plena ocupación alemana, ellos cometieron la locura de derrotar a una selección de Hitler en el estadio local. Les habían advertido: Si ganan, mueren.
Entraron resignados a perder, temblando de miedo y de hambre, pero no pudieron aguantarse las ganas de ser dignos. Los once fueron fusilados con las camisetas puestas, cuando terminó el partido.  Eduardo Galeano. “El futbol a sol y a sombra”.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Novedad

Os animo a que esteis pendiente de la evolución de este nuevo blog. Su pretensión es acercar el entrenamiento emocional al mundo del futbol.
Un abrazo.

JC

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