Hoy desearía iniciar un nuevo objetivo en este blog. Además de pretender ser un espacio de reflexión personal (sin renunciar a vuestras aportaciones), existe una segunda intencionalidad, estructurar, describir y crear la necesidad de aplicar las diferentes habilidades emocionales.
Son infinitas las posibilidades y muy difícil ponerse de acuerdo, aunque el objetivo fundamental siempre es crear una clasificación que en primer lugar no pueda obviar ninguna de las competencias básicas a nivel psicológico y en segundo lugar que consiga el reto de ser fácilmente aplicable para el entrenador.
Singer (1986), Nowack (2007) y Carrascosa (2003), son tres precedentes destacables, bien por sus aportaciones innovadoras o bien por sus aportaciones a nuestra clasificación.
Realizando nuevas aportaciones personales, nuestra nueva propuesta incluiría tres núcleos fundamentales:
Habilidades básicas, que intervienen en el sistema entrenador-grupo-jugador:
1) Comunicación
2) Motivación
3) Inteligencia Emocional
Habilidades de Gestión de las Relaciones dentro del Grupo:
4) Liderazgo
5) Cohexión de Grupo
6) Gestión de Conflictos
Habilidades de Autogestión del Jugador o del Entrenador, en su preparación hacia la competición:
7) Autoeficacia
8) Toma de Decisiones
9) Concentración
10) Autocontrol
Aceptando la especifidad del entrenamiento, es decir, la aceptación de supeditar todas las tareas de entrenamiento al modelo de juego solicitado, debemos intentar mejorar la metodología de entrenamiento aportando las habilidades emocionales que en primer lugar favorezcan la gestión de las relaciones dentro del grupo y en segundo lugar que preparen al futbolista para saber competir (autogestión).
La autogestión y la gestión del grupo, integrados gracias a tres elementos básicos como son las comunicación, la motivación y la inteligencia emocional, son los pilares centrales del entrenamiento psicológico. El reto para el entrenador actual, es saber integrar estos cinco pilares dentro de su periodización táctica, no sólo a nivel teórico, sino llegar a crear y planificar una serie de destrezas, habilidades y tareas que incluyan estos objetivos emocionales.
La autogestión y la gestión del grupo, integrados gracias a tres elementos básicos como son las comunicación, la motivación y la inteligencia emocional, son los pilares centrales del entrenamiento psicológico. El reto para el entrenador actual, es saber integrar estos cinco pilares dentro de su periodización táctica, no sólo a nivel teórico, sino llegar a crear y planificar una serie de destrezas, habilidades y tareas que incluyan estos objetivos emocionales.
¿No deberían ser sobre todo los principios de juego instituidos para el equipo, defender en zona por ejemplo, los que guiaran la construcción socioafectiva del espíritu de equipo?Por tanto, como entrenadores o como psicólogos, nuestro principal objetivo debe ser integrar las capacidades emocionales que cada uno requiera en su propia concepción del juego, eso es para mi la “periodización emocional”.
Volviendo a nuestros objetivos, creo necesario intentar fundamentar las futuras reflexiones en las capacidades emocionales definidas, insistiendo en intentar provocar una reflexión individual en cada entrenador.
“Cuando por fín sabíamos las respuestas, nos cambiaron las preguntas” Mario Benedetti.

Juan Carlos, enhorabuena por tu nuevo blog. Brillante idea.
ResponderEliminarEn referencia a la periodización emocional, me gustaría conocer tu opinión sobre donde colocaríamos algo tan importante como el nivel óptimo de activación (emotivo-volitivo, socio-afectivo) previo a un partido. Es aquello que en mi humilde opinión le llamo el "momento". El "momento" no es entrenable, ya que sólo sucede el dia D a la hora H. Pero ciertamente es básico dado la relevancia que después tiene en el resultado.
Jordi Cortés.
jcortes_79@hotmail.com