Un buen entrenador es el que, llegada una situación negativa, es capaz de alterar la realidad sin que esta haya influido en él. Si la situación es negativa, tengo la obligación de cambiarla, y cuando estudio de qué manera lo hago no debo estar sufriendo ninguna alteración emocional producto de esta misma situación. Muchas veces intervenir en una situación negativa no significa convertirla en positiva, sino conseguir que no sea más negativa, sabiendo que podré rectificar más tarde. Esa toma de decisiones continua, supone elaborar mentalmente planes de acción que pueden llegar a concretarse o no en el discurrir del partido. Siempre existirán otras alternativas, pero en las valoraciones posteriores al partido, siempre deberemos entender que la otra realidad, la observada por el entrenador, tiene razón de existir.

Tienes razón amigo mío, unas veces intentamos cambiar cosas para que el resultado negativo no vaya a más, aunque eso no signifique que se de la vuelta al resultado, pero si que si tienes fe en la solución que aplicas sueles tener como resultado un mejor planteamiento e imagen del partido. Yo soy bastante novato en estos temas pero esta semana he podido observar que intentando cambiar algunas cosas se puede mejorar la imagen y la actitud de los jugadores.
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